Consejos de Seguridad para cuidar tu Hogar

Los robos con fuerza en domicilios, se han disparado en España durante el último año continuando con la tendencia alcista de los últimos años. Según datos oficiales del Ministerio del Interior, en 2015 hubo 113.452 robos con fuerza en viviendas, la mayor parte de estos robos concentrados en la Comunidad de Madrid y especialmente en Madrid Capital, la ciudad de España que sufre más robos con fuerza en domicilios.

Esta tendencia al alza se repite durante el 2016, durante los primeros meses del año los robos con fuerza en Madrid han crecido un 31,5%, igual que los robos con violencia e intimidación que han aumentado un 9,6%.

Más del 70% de los robos con fuerza tienen lugar en viviendas unifamiliares y chalets, pero las viviendas en altura y las comunidades de vecinos tampoco están exentas de sufrir robos, bien sea por intrusiones a través de las puertas de garaje y portales o a través de ventanas.

Los nuevos barrios de viviendas con una fuerte desocupación y rápidas salidas a carreteras, son los más propensos a sufrir robos y los más vulnerables frente a este tipo de delitos.

La seguridad de la vivienda no sólo está en manos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y de las empresas de seguridad homologadas, la seguridad es responsabilidad de todos. A través de la formación, de la información y de la prevención, todos podemos aportar para reducir las estadísticas de robos en vivienda. Con este objetivo, os presentamos una serie de consejos que podemos seguir para proteger nuestros hogares.

9 consejos de seguridad para proteger mi vivienda.
A pesar de que la mayor parte de robos con fuerza en viviendas tiene lugar en nuestra ausencia, en muchas ocasiones nuestra presencia no es impedimento para que los intrusos asalten nuestra vivienda. Los robos con violencia e intimidación han aumentado durante los últimos años, especialmente en viviendas unifamiliares y chalets, los más vulnerables. Os presentamos una serie de consejos de seguridad con los que reduciremos las posibilidades de sufrir robos en nuestros hogares:

1. Incrementar la seguridad en la puerta: la mayor parte de las intrusiones tienen lugar a través de la puerta de acceso a la vivienda. Es fundamental contar una puerta blindada con al menos dos puntos de cierre y evitar que existan aperturas o huecos que posibiliten hacer palanca para forzarla.

2. Cerrar siempre con llave: cuando nos vamos a ausentar un largo período de tiempo de nuestra vivienda, nos aseguramos de no dejar nada encendido, cerramos el agua y cerramos la puerta varias vueltas de llave; pero cuando sólo nos ausentamos unos minutos se nos olvida cerrar con llave… Ingenuamente pensamos que si salimos a hacer un recado o a visitar a un vecino durante un corto período de tiempo, no nos van a robar y no cerramos la puerta con llave. Son esos momentos los que aprovechan los intrusos para acceder con suma facilidad a nuestra vivienda, pues si la puerta no está cerrada con llave, pueden abrirla en unos segundos mediante la técnica del resbalón.

3. Protección para evitar la fácil apertura de las ventanas: si vivimos en chalets unifamiliares o en las primeras plantas del edificio es imperativo contar con rejas o elementos de seguridad similares para evitar el acceso a través de las ventanas, pero si vivimos en pisos altos tampoco debemos pensar que estamos seguros… En los últimos años hemos visto cómo los intrusos “spiderman” trepan hasta los pisos más altos de los edificios, por lo que debemos proteger nuestras ventanas en todos los casos. Podemos protegerlas con cierres que eviten su fácil apertura y si para abrirlas se deslizan de manera horizontal, podemos utilizar en el interior una barra o un palo de madera para que actúe como tope en el riel y no se pueda desplazar con facilidad. Otra opción casera para proteger las ventanas de guillotina es taladrar el marco e introducir en el agujero un clavo largo que sirva de tope. Las persianas, aunque en ningún caso sustituyen a la seguridad de unas rejas, también pueden servir como elemento de protección. Todo obstáculo para los cacos reducirá las posibilidades de intrusión.

4. Recordar que el enemigo puede estar en casa: antes de “abrir” las puertas de nuestras casas a desconocidos del servicio doméstico (personal de limpieza, niñera…) es imprescindible pedir referencias además de disponer de todos sus datos personales y copia de la documentación. Si les hemos facilitado las llaves de la vivienda y hemos finalizado la relación laboral, por motivos de seguridad es conveniente cambiar el bombín de la puerta. También deberemos hacerlo si antiguos conserjes, compañeros de piso, vecinos… disponen o han dispuesto de las llaves de nuestra vivienda.

5. Apuesta por un sistema de seguridad para tu vivienda: las medidas de seguridad más habituales en las viviendas son: 1. Puertas blindadas 2. Rejas 3. Alarmas 4. Cámaras de Vigilancia Las alarmas de última generación, son inmunes a los inhibidores de frecuencia, a sabotajes, a cortes de luz etc. A pesar de que la videovigilancia cada vez está más extendida en viviendas, las alarmas siguen siendo la solución de seguridad más efectiva para viviendas particulares.
SI NO QUEREMOS PAGAR CUOTAS mensuales por nuestro sistema de alarma conectado a Central Receptora de Alarmas, existe la posibilidad de decantarse por una alarma sin cuotas que dará aviso a los propietarios en caso de intrusión a través de su teléfono móvil. Una solución de seguridad efectiva y muy económica.

6. No abrir nunca a desconocidos: si no esperamos previamente la visita de un comercial, técnico etc. no conviene abrir la puerta a ningún desconocido, independientemente de que vaya uniformado y/o acreditado. A la hora de cometer robos o estafas, los delincuentes se hacen pasar por vendedores o técnicos de empresas de electricidad, gas o telecomunicaciones para acceder a las viviendas.

7. Iluminar bien el perímetro y los accesos a la vivienda: especialmente en viviendas unifamiliares y chalets, es importante tener bien iluminados los accesos a la vivienda y el perímetro, estas medidas son muy efectivas para disuadir a los intrusos. Para evitar que el consumo de electricidad se dispare, podemos optar por reflectores y antorchas solares para el jardín y focos con detección de movimiento para los accesos.

8. Recuerda que la policía está para ayudarte: en caso de veas a desconocidos en actitud sospechosa o encuentres señales en tu vivienda que indiquen riesgo de asalto, llama de inmediato al 112. La colaboración ciudadana es fundamental en la prevención de delitos.

9. Evita que robar en tu vivienda sea rentable: los asaltantes de viviendas, como todos los “profesionales”, eligen sus objetivos teniendo en cuenta el binomio “rentabilidad-riesgo”. Si asaltar la vivienda es arriesgado (accesos protegidos, medidas de seguridad…) y el botín es pequeño, lo descartarán. Por el contrario, si saben que el botín es atractivo (dinero en metálico, joyas, dispositivos electrónicos…) arriesgarán por hacerse con él.

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